domingo, 11 de octubre de 2009

Mi Confrontacion con la Docencia

Sobre la pregunta ¿confrontación con la docencia? Mi inicio fue capacitar a alumnos de servicio social de área de Psicología sobre el manejo de grupos de padres y niños en atención psicológica.
Posteriormente doy clases a nivel Licenciatura para educación en secundaria, y en una prepa particular. Pero donde se forjo mi enseñanza en docencia, donde observe como poder transmitir conocimientos, es cuando me incorpore a un despacho de capacitación para empresas, puedo mencionar que mi enseñanza como docente, si lo puedo llamar así, es con un compañero llamado Alfonso, que me invito a dar capacitación al grupo Vitro en Querétaro.
Ahí pude observar como mi compañero Alfonso, colega Psicólogo, como llevaba al grupo, desde la inducción, introducción, desarrollo, síntesis y cierre, gracias a Alfonso, aprendí estos tics, confieso que en ese momento no sabia como llamar esos pasos, pero cuando recibí una capacitación sobre aprendizaje, asimile y acomode lo que había observado de cómo Alfonso manejaba al grupo.
Puedo decir que mi experiencia en el grupo vitro es la división de lo que fui como docente y de lo que soy ahora. Aunque tengo mucho tiempo que no veo a Alfonso, si por alguna razón llegara a leer estas líneas, le doy las gracias, porque él sin proponérselo, me enseño el camino de la educación.
En la actualidad con los jóvenes, cuando entra un nuevo grupo, les menciono que ellos son como un libro, un diario, que si lo llego a leer uno de esos libros, con el permiso correspondiente, observare que faltan muchas paginas por escribir, y por otro lado, si me voy a las primeras paginas conoceré parte de la historia de un ser humano, aunque por otro lado no tendré la oportunidad de leer todos los libros, porque no se me permitirá y respetare la decisión.
Aunque sé que cada día se puede aprender métodos, teorías, herramientas para la docencia, tengo la idea, meta, sueño de que solo soy parte para que puedan escribir cada uno de los jóvenes su libro personal, y como leí en una frase, que ya mencione en el anterior foro “que solo les puedo enseñar el camino caminando delante de ellos, no señalando con el dedo”, y deseo terminar con esta historia que recupero de un libro.
“Un día volvía de la secundaria cuando un caballo desbocado pasó velozmente junto a un grupo de nosotros para entrar en el corral de un granjero…..en busca de un trago de agua. El caballo sudaba profusamente. Y el granjero no lo reconoció, de modo que lo acorralamos. Yo salte al lomo….puesto que tenía bridas, tome las riendas y le dije ¡arre!....orientándolo hacia la carretera. Sabia que el caballo tomaría la dirección correcta….no sabia cual era la dirección. Y el caballo troto y galopo. De vez en cuando olvidaba que estaba en la carretera y entraba en el campo. De modo que tenia que tironear un poco y llamar su atención acerca del hecho de que se suponía que debía marchar por la carretera. Y, finalmente, a unos seis kilómetros del lugar donde lo había montado, entro en un corral, y el granjero dijo: de modo que es así como ha vuelto ese animal. ¿Dónde lo encontrastes?
A unos seis kilómetros de aquí, le respondí.
¿Cómo sabias que volvería aquí?
No lo sabía….el caballo lo sabia. Todo lo que hice fue mantener su atención en el camino…”

1 comentario:

  1. Hola Compañerito Fabián:
    El otro día, expresé mis aportaciones a tu correo respecto a este tema, pero lo ideal hubiera sido, que fuese en este espacio.
    Bueno, no hay problema, como te decía aquél día, gracias por compartir tus experiencias con nosotros, y realmente, todos los que estamos en esta especialidad, es porqeu estamos preocupados por mejorar nuestra labor docente, yo desde niña era mi mayor ilusión, y Diosito me permitió hacerlo realidad, y creo que lo hago bien, y que mi mayor preocupación es atender a mis jovencitos como ellos se lo merecen; quiero sembrar en ellos una semillita del conocimiento, para que ellos en un futuro la hagan florecer y sean ciudadanos comprometidos con su trabajo.
    Saludos cordiales

    ResponderEliminar